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¡No toques mi hueso!

No toques mi hueso o te muerdo.

Contéstame a esta tres preguntas:

  • ¿Es tu perro de aquellos que gruñe o ladra a personas cuando le quieren quitar algo de la boca?
  • ¿O por casualidad solo gruñe, ladra o incluso llega a marcar a los otros perros cuando intentan quitarle el palo de la boca?
  • ¿Quizás el perro gruñe o ladra cuando otra persona se te acerca, te quiere abrazar o darte un par de besos?
Si has respondido SI a alguna de estas preguntas, debes empezar a corregir ese comportamiento cuanto antes.

Es muy importante trabajar desde cachorros  para que no se vuelvan posesivos ni con objetos ni con personas, ya que, si lo permites, esta actitud irá creciendo y se hará más fuerte a medida que pasen los años.

El «poseer»un objeto forma parte de un instinto muy primario en lo canes:

En la actualidad hay perros que todavía esconden objetos o comida ya sea bajo tierra o algún lugar del jardín y al cabo de unos días (véase meses) lo vuelven a buscar. Es puro instinto de supervivencia. Y aunque muchos ya no lo hacen puesto que no tiene que «luchar» por su comida, todavía hay quién sigue practicado esta especie de ritual. El problema viene cuando un perro es capaz de morder por su comida sin dejar que nadie se le acerque.

Es normal que si tiene un objeto y otros perros se acercan para quitárselo, éste muestre su desacuerdo:

Pero lo que ya no es sano es que llegue a morder por ello. Es responsabilidad del propietario enseñarle a jugar y compartir.Un exceso de nervios o ansiedad por atrapar un palo o un juguete puede provocar buenas peleas en el parque de perros.

Si tu perro es de los que no permite que nadie se te acerquen: 

No te confundas y pienses que son celos, lo que está haciendo es poseerte a ti como individuo. El considera que está por encima de ti y aunque a algunas personas les parezca «gracioso», eso no es equilibrio. Muchas veces suele ir relacionado con un «exceso de apego»y puede resultar peligroso ya que dependiendo de la intensidad sería capaz de  morder tanto a otras personas como a sus propios dueños.

 

Corregir este comportamiento es sencillo si se entrena al perro desde pequeño. Si por el contrario, tu perro es adulto y no sabes como «darle la vuelta a esta situación», te recomiendo SI o SI que te dejes ayudar por un profesional.