Saltar al contenido

Síndrome post-vacaciones en perros

Muchas personas me llaman explicándome que sus perros han destrozado la casa o vuelven a tener malos comportamientos una vez finalizadas las vacaciones.

Pues bien, a eso yo lo llamo: el síndrome post-vacaciones en perros.

Las vacaciones son el momento ideal para relajarse y disfrutar más de la compañía de nuestros perros, los largos paseos al atardecer, sin prisas, nos los llevamos a todas las comidas, cenas o aperitivos en las terrazas de los restaurantes, aprovechamos y buscamos playas en los que puedan estar y pasar horas entrando y saliendo del agua o cuando encontramos ríos durante las excursiones  a la montaña….

Durante ese tiempo hemos tenido la suerte de estar siempre con nuestro perro.

Pero por otro lado, sin querer, prestamos menos atención y existe una cierta «tendencia» a relajarse un poco a la hora de seguir con los patrones y límites que seguimos a lo largo del año…

Así pues, no te extrañe que tu perro tenga algún tipo de reacción inesperada o que un antiguo mal comportamiento reaparezca a la vuelta de vacaciones.

Ponte en su lugar, de repente cambio brusco de ritmo, de rutina, menos tiempo contigo, los paseos son cortos, con prisas y sobretodo «leen» nuestro estrés… y todo, de repente¡¡¡¡

Los perros llevan muy mal los cambios bruscos y es por eso que debemos ayudarles para que las transiciones se desarrollen de la forma menos repntina posible.

Para ello:

  • Unos días antes de volver a la “normalidad” implanta de nuevo los horarios de los paseos que soléis hacer durante el año. Mismo tiempo, mismos horarios…
  • Deja que pase más tiempo solo. No te lo lleves contigo a todos lados.
  • Toma una cierta “distancia”, es decir préstale un poco menos de atención.
  • Es un buen momento para practicar de nuevo algunos ejercicios de obediencia básica, sobre todo en los paseos.
  • Si durante las vacaciones tus paseos han sido sin correa o con muy poco uso de ella, vuelve a sacarla del armario y utilízala como lo haces cuando paseas en la ciudad.

Y ya está….

Como veis no son tantas cosas aunque si alterarán nuestro ritmo de descanso y largas mañanas en la cama 😉 pero de verdad que vale hacer este pequeño esfuerzo para conseguir que nuestros queridos perros no vivan nuestras idas y venidas con estrés.